Evita las rozaduras del calzado nuevo
El calzado de mujer se caracteriza por los tacones, las cuñas y las plataformas en muchos casos. Cuando unos zapatos de mujer son nuevos tienden a provocar rozaduras en los talones o los dedos por no estar aún adaptados a la forma del pie de la mujer. 
En verano este tipo de problemas del calzado de mujer es aún más molesto. El pie dilata por acción del calor y las rozaduras no tardan en aparecer a la menor ocasión. Las tendencias en calzado de verano 2011 hablan de peep toes y sandalias. Ambos tipos de calzado se sostienen sobre tacones importantes que harán que el pie ceda hacia abajo y sea más propenso ante la aparición de rozaduras.
Para evitar las rozaduras en los zapatos de mujer nuevos se pueden probar en casa durante un par de días para comprobar dónde se produce la fricción. Algunas farmacias venden una plantillas especiales para evitar las rozaduras. Éstas se colocan en la parte del pie que roza y se adhieren evitando la fricción. La otra alternativa, que no se aplica directamente sobre la piel, es la de acolchonar mediante esparadrapo la parte interna del zapato que produce el roce.

Los zapatos nuevos dejan de generar rozaduras cuando adquieren la forma del pie. Hasta ese momento, un parche minúsculo puede evitar la situación.


